La sinrazón hoy ha encontrado buenos argumentos. Ahora nos jodemos y nos volvemos un poco menos para ser más. Como en ese instante que precede al beso, en el que uno se entrega, se da toda la esencia y la dignidad, se deja de ser y se pasa a formar parte. Ah! Es lo que toca. Que si quieres escuchar lo que hay deja de taparte los ojos.
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)