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Mostrando las entradas etiquetadas como vida
Este año no ha sido fácil, nada fácil. Lo más difícil ha sido darme cuenta de que no sé reaccionar. Lo más bonito ha sido romperme del todo muchas veces y darme cuenta de que al día siguiente te despiertas por la mañana. Con más o menos motivos, pero te despiertas. Quiero poder decir que he aprendido a enfrentarme a un tipo de situaciones que sólo se dan una vez en la vida. Así que seguramente no sepa afrontar bien las del 2015. Por eso, gracias a la gente que me entiende. Y a la que no, lo siento en el alma. Me he equivocado y volverá a ocurrir. No soy fuerte porque había veces que no tenía fuerzas. Y que no podía seguir. Pero yo no elijo que la vida siga pasando. Y que me arraste. Qué bonita es, ¿eh? Gracias vida.

Carpe diem.

No hay nada peor que tener el corazón lejos. Y no me refiero a geográficamente, que también (y me quito el sombrero por todas esas relaciones a distancia), me asusta más temporalmente. Esa gente que tiene sus pasiones en el pasado, o que sólo piensa en el futuro dejando al presente como un mero trámite hacia lo que realmente debe ser. No hagas eso, de verdad, aprovecha. Disfruta. Que estamos solos, la chimenea está encendida y me hace unos ojos preciosos. Si mañana te tienes que ir no me quedará más remedio que decirte adiós con la mano, y si no aprovechamos, me tocará decirte adiós igual pero no me habrá compensado. Planeamos un futuro y luchamos por ello, pero en el fondo, quién sabe dónde estaremos en diez años, o si en cinco minutos seguiremos en el salón y si se habrá apagado el fuego. Por eso lucha, sufre, llora, que te duela la vida, porque joder, no vuelve, es esto, que te hiera todo lo que pueda mientras esté. Se te va, asústate porque se va, y si esperas a lo que va a...