Y aunque ya lo sabes todo, y tienes más historias que los vasos de whisky que han escuchado la vida de los lobos de bar, y tienes más experiencia en caer y levantarse que las prostitutas de cunetas, y que eres tan fuerte y rebelde como un huracán al que aún no han puesto tu nombre y sigues esperando que valoren tus destrozos cuando nadie se ha dado cuenta aún de tu paso yo no espero que lo entiendas. Y se te da genial esconderte detrás de una coraza y lucirla como si fuera sinónimo de valiente riéndote de los que sienten a corazón descubierto, tapándote las cicatrices con vergüenza. Soñar muy pequeño para luego no frustrarse vender el realismo como una virtud y no como una trampa, defenderte como una jabata a base de autoengaños, definir cómo eres y pretenderlo, encerrarte dentro de ti. Eres capaz de todo eso como pocos, y aún así o por eso yo no espero que lo entiendas. En un año has madurado cien ya conoces el sentido de la vida, caminas sobre seguro, s...
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)