Durante mucho tiempo, me he sentido culpable por no escribirte. He escrito a muchas otras personas que no eran ni la mitad de importantes, pero a ti no era capaz de dedicarte más de una línea. Y no entendía por qué, siendo el primero que me hace comprender qué es querer, no podía escribirte nada. Me preguntaba si sería cierta la frase que tanto me gusta, donde duele, inspira , ya que no me has dolido nunca. Repasando mis textos parece cierto, solo escribo a la rabia, al anhelo, a la nostalgia y al deseo. Antes sentía en condicional y en pasado, pero a ti tengo que escribirte como mi presente y mi futuro. Tambien estaba acostumbrada a escribir de manera indirecta, pero eres la primera persona que quiero que lea lo que le escribo y por eso me vaciaba entera a ti en privado. No tiene sentido contarle al mundo que tus besos me sacan de este mundo, o las ganas que me dan de quedarme a vivir en tus abrazos, sumarles las horas que me pasaría viéndote dormir o describirles la niebla qu...
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)