Hoy te echo de menos. Pero mogollón de menos. Pero, ¿sabes qué? Voy a permitirme el lujo de echarte de menos. Hoy sí. Voy a sentir al máximo este hueco que tengo en el pecho. Me voy a repasar tu Instagram mientras pienso que cada historia que subes está dedicada a mí. Voy a dejar que duela, que sangre. Hoy me toca. Porque hoy estoy cansada, ansiosa, y tú eras mi balsa. Mi calma. Hoy voy a quererte hasta que duela. Hata que sangre. Hoy te echo de menos como nunca, porque sé que no voy a volver. Solo quiero volver a decirte te quiero, te amo, porque lo hago. Volver al calor entre tus brazos.
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)