Pues una cosa te voy a decir ¿sabes lo que va a pasar? yo tampoco. Pero sé que no voy a salir perdiendo. Tú probablemente salgas ganando de un modo u otro, pero yo no voy a perder esta vez. Te he visto tantas veces ya, y hace un tiempo que no te reconozco. O igual es que ya no te mira la misma de antes, no te voy a culpar de todo. Te voy a contar una historia que no tiene nada que ver, como siempre hago, pero para mí tiene mucho sentido. El que consiga conectar los puntos tiene ganada mi cabeza. Empiezo: yo siempre iba por la misma carretera con el coche. Siempre, era la única forma de volver a casa. Y un día cualquiera tuve un accidente. Porque sí. Como comprenderás, ya no me fío ni de mí misma. No esperes que aunque me muestres la parte conocida me sienta segura. Te voy a confesar que parezco más segura de lo que he estado nunca, pero en realidad, jamás he estado tan perdida. No creo que esté en una posición peor, si no todo lo contrario. Pero ya no sé como soy. Me noto más ego...
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)