Que no, que aquí el tiempo no pasa, el tiempo compite en una una carrera de velocidad y cada verano bate su propio récord. BERRIA Y mientras tanto, en la otra punta de la península, el tiempo pasa tan despacio que parece como si pudieras controlarlo, como una goma elástica, lo puedes estirar como quieras pero al final va a parecer pequeño. Ahora, en estos días tardíos de julio, donde el sol cada vez aguanta menos, la definición perfecta de vacaciones es Portugal, donde cada detalle parece hecho cuidadosamente para el deleite de los sentidos; viendo como una ola te congela los pies, y ya de paso, las ideas, dejando la mente en blanco. Porque hay veces que no hace falta más. Y yo considero el tiempo algo indefinible.
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)