Somos grandes. Somos fuertes. Somos uno y uno a uno valemos mucho más que todos ellos juntos: somos humanos. Somos jóvenes y somos sabios, somos los locos con más razón hasta ahora, los luchadores más pacíficos, los rebeldes más organizados. No dejamos que nos controlen,tenemos los ojos abiertos: somos ansia, rebelión, arte, poesía. Y no se puede callar un grito sordo, no se puede poner al cielo en un paréntesis, no pueden exterminar las mariposas del estómago. Somos valientes porque sabemos que el miedo no es más que una cadena; así que no pueden esclavizarnos a base de terror. Han hecho que no tengamos nada que perder, dándonos una excusa para salir ahí fuera con la lanza y las manos en alto. Somos Historia. Y ellos... no son nada. Ni monstruos, ni ladrones, ni vergüenza. No merecen tal grandeza. ¡Despierta! Nos están impidiendo soñar...
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)