¿Alguna vez has echado de menos un lugar donde nunca has estado? ¿Como por ejemplo, mi cama? Porque yo siento perfectamente dónde deberían ir tus brazos, dónde debería apoyar la cabeza, donde deberían juntarse nuestras piernas. Hasta noto el peso de tu tobillo encima del mío, y en mi espalda se marca perfectamente la presión de tu pecho cuando respiras. Por todo mi cuerpo está marcado el trazo de las yemas de tus dedos, y cada centímetro de mi piel que no te roza te llama a gritos. Y yo ya no sé ni lo que dice, no sé en qué idioma habla y poco nos importa. Porque casa vez que te miro a los ojos y pones esa sonrisa de parvulario pienso que nunca he sido más feliz, y que nunca ha tenido tan poco que ver con alguien, y solo puedo imaginar cómo compartirme. Porque es en ese momento cuando me invade la sensación de que nadie me ha desconocido tanto jamás, y tú aún así te asomas, hasta el punto que parece que te vas a despeñar por mi vacío. Pero eres de esos a los que les excita la sensació...
(las manos con cicatrices dan las caricias más suaves)