Ir al contenido principal

Por fin



Durante mucho tiempo, me he sentido culpable por no escribirte. He escrito a muchas otras personas que no eran ni la mitad de importantes, pero a ti no era capaz de dedicarte más de una línea. Y no entendía por qué, siendo el primero que me hace comprender qué es querer, no podía escribirte nada.
Me preguntaba si sería cierta la frase que tanto me gusta, donde duele, inspira, ya que no me has dolido nunca. Repasando mis textos parece cierto, solo escribo a la rabia, al anhelo, a la nostalgia y al deseo. Antes sentía en condicional y en pasado, pero a ti tengo que escribirte como mi presente y mi futuro.
Tambien estaba acostumbrada a escribir de manera indirecta, pero eres la primera persona que quiero que lea lo que le escribo y por eso me vaciaba entera a ti en privado. No tiene sentido contarle al mundo que tus besos me sacan de este mundo, o las ganas que me dan de quedarme a vivir en tus abrazos, sumarles las horas que me pasaría viéndote dormir o describirles la niebla que me cubre la vista cada vez que me acaricias, si ya te lo digo día a día. Mis palabras ya no son una vía de escape y han tardado en encontrar su nuevo papel.
Y tú me inspiras, a cada momento de cada día. Pero no me inspiras celos, ni ira, ni antojos caprichosos, ni tristeza, ni desesperación. Me inspiras a explorarme, a conocerme, a cuidarme, a enriquecerme y a quererme. Me inspiras a superarme, a ser la mejor versión de mí misma, a verme como tú me ves. Y es una desgracia que mi creatividad solo fluya a través de un bolígrafo, porque me has descubierto emociones que aún no sé traducir a palabras. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cravings

No has parado de llorar estos dos últimos días. Es como si me dijeras que ya no me queda nada por hacer aquí, que hasta aquí hemos llegado. La verdad es que aún no te había visto así, me resultas hasta rara. Qué pretendes, ¿hacerme creer que todo ha sido un sueño? Lo parece, y lo mejor de todo es que ha sido intensamente real desde el primer segundo hasta el último. Te voy a confesar algo, no he sabido condensar esto en tres maletas así que te dejo desparramadas por ahí millones de cosas. Mis cremas y champús, algunos zapatos, mi abrigo favorito, paredes llenas de bluetack, mil historias detrás de los letreros de tus pubs, millones de sueños en cada muelle de la cama (y no vamos a mentir, ponle unas diecinueve pesadillas). Digamos que te intento compensar por todo lo que me has regalado. Te dejo también todas mis historias reptando por las aceras, impregnado las paredes, escurriéndose entre los huecos de tus ladrillos rojos y tus techos de pizarra. A cambio, yo me llevo toda tu histori...

cositas

 Hace poco estuve reflexionando en los matices del idioma. Traduciendo unos textos del francés, aprendí que "recuperación" se suele traducir por "rélancer". En francés existe la palabra "récuperer", pero se utiliza más para recoger algo de un sitio. Recuperar quiere decir volver a llevar algo a su estado original: recuperar la economía implica que la economía ha ido fatal y que aspiramos a volverla a llevar al punto en el que estaba antes de que todo fuera mal. Sin embargo, un francés dice "relanzar" la economía: y relanzar implica llevarla a un punto superior al original. Si la economía va mal, un francés aspira a mejorar el estado previo de su economía, no se conforma con volver al principio. Y me pareció bonito, esperanzador, optimista. No quiero recuperarme, a partir de ahora voy a relanzarme. A salir mejor de cada bache, a tomár más impulso de cada caída. No voy a aspirar a volver al punto original, a partir de ahora, apuntamos a un lugar di...

Hoy te echo de menos

 Hoy te echo de menos.  Pero mogollón de menos. Pero, ¿sabes qué? Voy a permitirme el lujo de echarte de menos.  Hoy sí. Voy a sentir al máximo este hueco que tengo en el pecho. Me voy a repasar tu Instagram mientras pienso que cada historia que subes está dedicada a mí. Voy a dejar que duela, que sangre. Hoy me toca. Porque hoy estoy cansada, ansiosa, y tú eras mi balsa. Mi calma. Hoy voy a quererte hasta que duela. Hata que sangre. Hoy te echo de menos como nunca, porque sé que no voy a volver. Solo quiero volver a decirte te quiero, te amo, porque lo hago. Volver al calor entre tus brazos.