Hace poco estuve reflexionando en los matices del idioma. Traduciendo unos textos del francés, aprendí que "recuperación" se suele traducir por "rélancer". En francés existe la palabra "récuperer", pero se utiliza más para recoger algo de un sitio. Recuperar quiere decir volver a llevar algo a su estado original: recuperar la economía implica que la economía ha ido fatal y que aspiramos a volverla a llevar al punto en el que estaba antes de que todo fuera mal. Sin embargo, un francés dice "relanzar" la economía: y relanzar implica llevarla a un punto superior al original. Si la economía va mal, un francés aspira a mejorar el estado previo de su economía, no se conforma con volver al principio. Y me pareció bonito, esperanzador, optimista. No quiero recuperarme, a partir de ahora voy a relanzarme. A salir mejor de cada bache, a tomár más impulso de cada caída. No voy a aspirar a volver al punto original, a partir de ahora, apuntamos a un lugar distinto.
No has parado de llorar estos dos últimos días. Es como si me dijeras que ya no me queda nada por hacer aquí, que hasta aquí hemos llegado. La verdad es que aún no te había visto así, me resultas hasta rara. Qué pretendes, ¿hacerme creer que todo ha sido un sueño? Lo parece, y lo mejor de todo es que ha sido intensamente real desde el primer segundo hasta el último. Te voy a confesar algo, no he sabido condensar esto en tres maletas así que te dejo desparramadas por ahí millones de cosas. Mis cremas y champús, algunos zapatos, mi abrigo favorito, paredes llenas de bluetack, mil historias detrás de los letreros de tus pubs, millones de sueños en cada muelle de la cama (y no vamos a mentir, ponle unas diecinueve pesadillas). Digamos que te intento compensar por todo lo que me has regalado. Te dejo también todas mis historias reptando por las aceras, impregnado las paredes, escurriéndose entre los huecos de tus ladrillos rojos y tus techos de pizarra. A cambio, yo me llevo toda tu histori...
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