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speechless

Siempre hay salida.


Eso es una mierda y nunca ayuda.


No quiero pedirte que te calles,
eres tú el que tiene que saber cuando callar y cuando hablar
pero lo haces todo al revés y entonces los te quieros suenan irónicos
y tus excusas culpan
y tus silencios alivian pero siempre se les lía el gps.


Te olvidas de mí
te olvidas de las veces que me he colado en tu cama y te he quitado la manta
ahora me voy, pero te dejo frío igual
y ha dicho el maniquí de las noticias que este año toca frío siberiano.


Consigo elevarme a un metro
pero no tengo claro a un metro de qué
perdimos el punto de referencia y se nos cayeron los anillos
perdiste las llaves y la compostura
y yo perdí la dignidad y ahora no puedo pretender ir a buscarla
porque seguro que ya está con las gomas de pelo y las promesas:
trepando a lo salvaje por las escaleras de incendios
de los hoteles elegantes donde nunca haremos el amor.

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