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porque nos gusta regodearnos

echo de menos
echo de menos todos los días y con ganas
estamos a contrarreloj, y
cada vez que vacilo es tiempo que pierdo
y cada vez que pierdo el tiempo te alejas un poco más
pero aunque parezca mentira
lo que nos une es la distancia
es el único enlace que hay entre tú y yo
como una cuerda que nos ata las manos a la espalda
y nos desata la rabia contenida
enfocándola hacia un pobre idiota que no tiene la culpa
de nada
pero aún así agacha la cabeza
y escupes y gritas                    y lloras.
y caes de rodillas a saber en dónde
mientras todos nuestros planes y vistas de futuro
se revuelven con las lágrimas
ácidas que han bailado para ti
deshaciendo el suelo
hundiéndome hacia abajo como arenas movedizas
que se deslizan y caen a la parte de abajo del reloj:
ya te he dicho, que sólo pierdo el tiempo
y te vuelves un desconocido
que ya me sé demasiado bien.


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