Ir al contenido principal

Everybody dies but not everyone lives

Ahora limítate a lavar tus trapos, los que metías debajo de la cama, antes de esconderme a cualquier monstruo allí debajo.
¿Respiras? ¿Todavía? ¿O necesitas otro cálido invierno por debajo de las sábanas, otra pausada carrera, otra pacífica guerra, otra tarde de domingo de desenfreno que te dejen otra vez sin ver, ni oír, sin hablar? ¿No ha sido suficiente?  Inocente de mí, con las manos en carne viva por agarrarme a los clavos ardiendo...
Siempre fuimos de otra pasta. De los que prefieren jugársela a los cien mil millones al millón seguro, creemos en la posibilidad de los ciento volando. De los que nunca supimos estudiar Historia porque siempre tratábamos de comprenderla. De los que no necesitan ningún sentido para su vida y simplemente la exprimen. De los que tienen la fea manía de escupir las realidades tal y como son para dejarles masticándolas. Sabemos que todos los caminos son de rosas así que preferimos advertir de las espinas a ocultarlas entre algodones. Y al final, con las piernas alicatadas de cicatrices por los roces, decir, no ha sido fácil, hemos sido fuertes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cravings

No has parado de llorar estos dos últimos días. Es como si me dijeras que ya no me queda nada por hacer aquí, que hasta aquí hemos llegado. La verdad es que aún no te había visto así, me resultas hasta rara. Qué pretendes, ¿hacerme creer que todo ha sido un sueño? Lo parece, y lo mejor de todo es que ha sido intensamente real desde el primer segundo hasta el último. Te voy a confesar algo, no he sabido condensar esto en tres maletas así que te dejo desparramadas por ahí millones de cosas. Mis cremas y champús, algunos zapatos, mi abrigo favorito, paredes llenas de bluetack, mil historias detrás de los letreros de tus pubs, millones de sueños en cada muelle de la cama (y no vamos a mentir, ponle unas diecinueve pesadillas). Digamos que te intento compensar por todo lo que me has regalado. Te dejo también todas mis historias reptando por las aceras, impregnado las paredes, escurriéndose entre los huecos de tus ladrillos rojos y tus techos de pizarra. A cambio, yo me llevo toda tu histori...

cositas

 Hace poco estuve reflexionando en los matices del idioma. Traduciendo unos textos del francés, aprendí que "recuperación" se suele traducir por "rélancer". En francés existe la palabra "récuperer", pero se utiliza más para recoger algo de un sitio. Recuperar quiere decir volver a llevar algo a su estado original: recuperar la economía implica que la economía ha ido fatal y que aspiramos a volverla a llevar al punto en el que estaba antes de que todo fuera mal. Sin embargo, un francés dice "relanzar" la economía: y relanzar implica llevarla a un punto superior al original. Si la economía va mal, un francés aspira a mejorar el estado previo de su economía, no se conforma con volver al principio. Y me pareció bonito, esperanzador, optimista. No quiero recuperarme, a partir de ahora voy a relanzarme. A salir mejor de cada bache, a tomár más impulso de cada caída. No voy a aspirar a volver al punto original, a partir de ahora, apuntamos a un lugar di...

Hoy te echo de menos

 Hoy te echo de menos.  Pero mogollón de menos. Pero, ¿sabes qué? Voy a permitirme el lujo de echarte de menos.  Hoy sí. Voy a sentir al máximo este hueco que tengo en el pecho. Me voy a repasar tu Instagram mientras pienso que cada historia que subes está dedicada a mí. Voy a dejar que duela, que sangre. Hoy me toca. Porque hoy estoy cansada, ansiosa, y tú eras mi balsa. Mi calma. Hoy voy a quererte hasta que duela. Hata que sangre. Hoy te echo de menos como nunca, porque sé que no voy a volver. Solo quiero volver a decirte te quiero, te amo, porque lo hago. Volver al calor entre tus brazos.