¿Alguna vez has echado de menos un lugar donde nunca has estado? ¿Como por ejemplo, mi cama? Porque yo siento perfectamente dónde deberían ir tus brazos, dónde debería apoyar la cabeza, donde deberían juntarse nuestras piernas. Hasta noto el peso de tu tobillo encima del mío, y en mi espalda se marca perfectamente la presión de tu pecho cuando respiras. Por todo mi cuerpo está marcado el trazo de las yemas de tus dedos, y cada centímetro de mi piel que no te roza te llama a gritos. Y yo ya no sé ni lo que dice, no sé en qué idioma habla y poco nos importa. Porque casa vez que te miro a los ojos y pones esa sonrisa de parvulario pienso que nunca he sido más feliz, y que nunca ha tenido tan poco que ver con alguien, y solo puedo imaginar cómo compartirme. Porque es en ese momento cuando me invade la sensación de que nadie me ha desconocido tanto jamás, y tú aún así te asomas, hasta el punto que parece que te vas a despeñar por mi vacío. Pero eres de esos a los que les excita la sensación de vértigo, y eso hace que cuando apoyo la cabeza en la almohada sienta tus cosquillas en mi pelo. Puede que sea porque se acerca el invierno y mi instinto busca dar calor, como el último enero, el más frío de mi vida, que estoy deseando no contarte jamás. Ya sabes, aquí hay sitio de sobra, tiempo justo y un sinfín de caricias que se escapan.
Hace poco estuve reflexionando en los matices del idioma. Traduciendo unos textos del francés, aprendí que "recuperación" se suele traducir por "rélancer". En francés existe la palabra "récuperer", pero se utiliza más para recoger algo de un sitio. Recuperar quiere decir volver a llevar algo a su estado original: recuperar la economía implica que la economía ha ido fatal y que aspiramos a volverla a llevar al punto en el que estaba antes de que todo fuera mal. Sin embargo, un francés dice "relanzar" la economía: y relanzar implica llevarla a un punto superior al original. Si la economía va mal, un francés aspira a mejorar el estado previo de su economía, no se conforma con volver al principio. Y me pareció bonito, esperanzador, optimista. No quiero recuperarme, a partir de ahora voy a relanzarme. A salir mejor de cada bache, a tomár más impulso de cada caída. No voy a aspirar a volver al punto original, a partir de ahora, apuntamos a un lugar di...

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