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Hoy me he acordado de la última vez que te escribí con la intención de que me leyeras. Hablaba de por qué voy a quererte siempre.  Ahora mismo ni nunca en la vida cambiaría ni una sola coma.  Está escrita en tu color favorito y con mi mejor caligrafía, y no sé por qué nunca te la llegué a dar, porque pocas veces escribo con destinatario y me suelo encargar de que mis cartas se reciben. Me sinceré mucho ahí. Quizás por eso me dolió todo tanto. Fíjate si dolió que necesité pastillas para aguantar entera cuando me desgarraste, porque fue eso, rasgarme entera a base de cuchillo. Puede que sea débil, lo sé, pero tú eres una de mis debilidades y no me avergüenzo. Me aportabas mucho. Me enseñaste mucho. Hay una parte de mi personalidad que lleva tu copyright. Nos veía tan fuertes, mejor aún, tan fuerte, porque éramos una sola persona repartida en dos cuerpos. Aún así creo que tú me necesitabas más a mí y tuviste miedo de perderme por tus inseguridades. Que sepas que me preo...

Carpe diem.

No hay nada peor que tener el corazón lejos. Y no me refiero a geográficamente, que también (y me quito el sombrero por todas esas relaciones a distancia), me asusta más temporalmente. Esa gente que tiene sus pasiones en el pasado, o que sólo piensa en el futuro dejando al presente como un mero trámite hacia lo que realmente debe ser. No hagas eso, de verdad, aprovecha. Disfruta. Que estamos solos, la chimenea está encendida y me hace unos ojos preciosos. Si mañana te tienes que ir no me quedará más remedio que decirte adiós con la mano, y si no aprovechamos, me tocará decirte adiós igual pero no me habrá compensado. Planeamos un futuro y luchamos por ello, pero en el fondo, quién sabe dónde estaremos en diez años, o si en cinco minutos seguiremos en el salón y si se habrá apagado el fuego. Por eso lucha, sufre, llora, que te duela la vida, porque joder, no vuelve, es esto, que te hiera todo lo que pueda mientras esté. Se te va, asústate porque se va, y si esperas a lo que va a...

en obras

Debes más de lo que vales y por eso estás tan desestabilizado  Dueles más de lo que hieres y por eso aún me sigo lamiendo las heridas Sientes más de lo que dices y por eso en vez de hacia delante vives hacia dentro Quieres más de lo que querrías y eso no se cambia a empujones a mí tus excusas ya , no me valen. y a ti, tampoco
Y es que a veces estar cerca separa más, ya sea porque no quieres o porque no puedo. Y entramos en conflicto de intereses, porque yo te quiero cerca y tu no puedes a mi lado, o tú no me puedes tener lejos y yo no quiero acercarme. Me dueles la cabeza. Me lloras por las noches. Me pesas por dentro. Me despiertas enfadada y ya no consigues arreglarme el día. Me giras a tu alrededor y me mareas. Y te mareo. Y no te busco y me culpas por no buscarte. Y te busco y me culpas por buscarte. Y me quito y no te pones, y me pongo y no te quitas. Subimos y bajamos a la inversa, coordinando el perfecto destiempo. Quiero salir, porque ya no merezco la pena, y tu no te mereces que yo merezca la pena. Crees que me has vaciado pero solo me has cerrado más fuerte la tapa, y yo he implosionado y me repliego hacia dentro. Déjate dejarme, por ti, por mí y por todos mis compañeros. Déjame dejarme, por favor, por dios y por la vida. Pídete las cosas, como yo me las pido a mí y como te las pido a ti. Te pido ...
Hoy me está(s) costando más que nunca Como siempre

A ti, que te gusta asquearte en el metro en hora punta porque igual coincides con el amor de tu vida A ti, que nunca duermes siesta porque prefieres morirte de sueños A ti, que te queda tan bien ser tan pequeña y con las piernas tan largas porque te hacen juego con las prisas y esos ojos te hacen un vestido precioso A ti, que comes poco y bebes mucho pero no puedes nutrirte solo de metáforas A ti, que te pesa más lo que te queda por hacer que lo que no has hecho A ti, que te da igual lo que me gusta y me haces lo que te gusta y a mí me encanta A ti, que eres tú, tan tú.
Te toca a ti quedarte con las agonías como todos los veranos pares. Ayer no las dejé divertirse conmigo y se me encaramaron al hombro las muy putas y clavándome las uñas me susurraron que te prefieren a ti. No saben que yo no me ato a nada, que a mí me gusta enredarme y hacer rugidos de palabras y escenarios en los párpados y mordiscos a los años.