Me ahogo entre los horarios, las risas falsas y los zapatos de tacón. Llévame lejos, muy lejos. Quiero que me echen de menos, Quiero que se enfaden conmigo por no haber llamado. Quiero perderme dentro de mí, ya que yo misma soy un laberinto, matar a mi Minotauro interior y que tú seas el hilo de Ariadna que me ayude a encontrar la salida. Quiero estar lejos, desconectar. Y luego volver a pisar este mismo suelo y darme cuenta de que en el fondo, muy en el fondo, una pequeña parte de mí pertenece a Madrid. Y lucir orgullosa esa parte.
Hace poco estuve reflexionando en los matices del idioma. Traduciendo unos textos del francés, aprendí que "recuperación" se suele traducir por "rélancer". En francés existe la palabra "récuperer", pero se utiliza más para recoger algo de un sitio. Recuperar quiere decir volver a llevar algo a su estado original: recuperar la economía implica que la economía ha ido fatal y que aspiramos a volverla a llevar al punto en el que estaba antes de que todo fuera mal. Sin embargo, un francés dice "relanzar" la economía: y relanzar implica llevarla a un punto superior al original. Si la economía va mal, un francés aspira a mejorar el estado previo de su economía, no se conforma con volver al principio. Y me pareció bonito, esperanzador, optimista. No quiero recuperarme, a partir de ahora voy a relanzarme. A salir mejor de cada bache, a tomár más impulso de cada caída. No voy a aspirar a volver al punto original, a partir de ahora, apuntamos a un lugar di...
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